Guillermina Ortega

Yolchikaualistli, 2024

Fortaleza del corazón

Desde la herida, las rasgaduras, las fracturas pero también la apertura y la posibilidad, Guillermina Ortega experimenta en cuerpo propio la sanación desde un cuerpo y un territorio que ha sido saqueado, excluido e invisibilizado. De la misma manera que materialidades como el barro o los textiles, los cuerpos racializados aparecen en su obra haciendo eco a la ancestralidad interrumpida por los procesos de colonización mostrando la fuerza de creación y transformación que tiene la sexualidad femenina y los saberes del cuerpo moreno.
En estos gestos Guillermina Ortega también se apropia de la agencia que nos corresponde como ancestras de nuestro propio tiempo, la responsabilidad de reconectar con las diferentes lenguas que nos habitan, los textiles que tocan nuestros cuerpos, pero sobretodo con las prácticas que resguarda la memoria colectiva.
La invitación entonces es a remembrar la herencia de otros mundos posibles, con la esperanza de construir otras maneras de hacer arte y no olvidar la tradición oral del nuevo sol: somos semillas que germinan.

Ariadna Solis
Curadora

Noyolikniuaj, siuamej, nanamej. Tojuantij ueli tijchiuaj ueyi toyolo Yeka timoyolchikauaj Se yankuik tonatij eltoja, se yankuik tonatij ualaj Auiak xoxhitl Yejyektsij xoxhitl, se kuali auechtli Tlen tonana tlatipaktli iuan totata techmakklilia, ijinoj techyolchikaua ljinoj tijkuamachilisej tlen ualaj Tlen yankuik tonatij ualaj, pamapa tijmachiliaj Xinachtli yoltok kampeka istok Hermanas, hermanos, hermanas mujeres, madres. 

El corazón nuestro es grande, el corazón nuestro está fortalecido. Un nuevo sol está, un nuevo sol viene. Flagrantes flores flores hermosas y rocío fresco madre tierra y padre sol nos brindan para nuestra fortaleza, para comprender lo que viene; para el nuevo sol que viene y para esta semilla que está germinando, que está viva donde quiera que esté.

Poesía de Eneida Hernández 

Moeuayo, Tu piel,
Tlakatl Hombre,
Kajki itlajko entre mi cuerpo
Nonacayo iuan Y la llanura de Itlauak
monacayo Tu cuerpo,
Ileuilistli. el deseo.
Tlasojtli. Amor,
Niamiki. estoy sedienta,
Motocayo. Tu nombre

Ma kisa kuesoli Ipan
Noyolo Ijinoj
Petlanis Notonal,
Para que el susto salga de mi corazón y mi espíritu se ilumine.

Transición del proceso creativo